No necesariamente. La norma no nos dice como debemos manejar nuestro negocio, aunque si tenemos que demostrar conformidad con ella. En general lo que nos pide la norma es que “digamos que es lo que hacemos” y luego “que hagamos lo que dijimos”. De todos modos, durante la implementación y luego de un análisis adecuado, nuestro consultor podrá sugerirle mejoras en su proceso, basado en nuestra experiencia y conocimiento. Además, luego de la implementación y en el marco de mejora continua, puede que nos demos cuenta que algo no se estaba haciendo de la mejor manera y lo cambiemos. La implementación de un SGC, en otras cosas, nos da herramientas para detectar nuestros puntos débiles y poder mejorarlos. Esto agrega valor a nuestros procesos.
